jueves, 16 de mayo de 2013

El opositor delincuente

Muchos opositores se quejan de la especulación mientras especulan en sus negocios


Siempre me ha parecido asombrosa la manera como los opositores señalan las fallas de la revolución pero a su vez obvian completamente los rasgos similares que ostentan. Es decir, me hacen rememorar aquello de ver la paja en el ojo ajeno pero no ver la viga en el propio.

Recientemente por razones de urgencia tuve que recurrir al servicio de un “carrito pirata” de esos que hacen viajes entre Barquisimeto-Caracas. El conductor tenía un Aveo y me cobró BsF 250, transacción mercantil que, por supuesto, no quedó reflejada en ningún libro contable. En fin, íbamos 4 pasajeros en el carro. La destreza del piloto era notable, sobre todo porque en todo el trayecto promedió una velocidad de 150 Kmh, yo iba de copiloto y se pueden imaginar que no me dormí ni un instante. Saqué la cuenta y cometió cerca de 80 infracciones de tránsito entre brincar de un canal al otro, ir a toda velocidad por el hombrillo, maniobras imprudentes, pasar carros en zonas indebidas, etc. Él se ufanaba de cada peripecia diciendo “voy a cometer otra delincuencia” y se reía.

Lo curioso es que por Yaracuy y Carabobo comentó, criticó y maldijo a los fiscales de tránsito y patrulleros de camino que detienen a los conductores que cometen infracciones. Los catalogó como “vampiros” porque según él lo único que hacen es “chuparle la sangre a quien detienen” a través de la tradicional matraca. Llegando ya a Caracas, había una cola descomunal en la bajada de Tazón cortesía del Ministerio de Transporte que, no sé por qué, decide asfaltar en hora pico. Eran las seis de la tarde y estábamos estancados cerca de Hoyo de la Puerta y el chofer no dejaba de maldecir al gobierno chavista por la falta de planificación, carencia de humanidad y sensibilidad social por no asfaltar en la madrugada sino a la hora que la gente sale de su trabajo.

Ya cerca de La Bandera, me percato que entre los asientos de adelante hay un periódico de nombre “El Nuevo País”. Dado que ya había llegado a mi destino le dije que lo que él le criticaba al gobierno era exactamente lo mismo que él cometió una y otra vez. Se ufanaba de señalar, acusar, ser juez y condenar comportamientos y fallas que obviamente repetía con su accionar irresponsable, imprudente, ilegal y especulativo. Él con un dedo señalaba al Gobierno de incapaz, inepto y delincuente, cuando habían otros tres dedos que le apuntaban a él por las mismas razones.

Así son la mayoría de los opositores, dicen que el gobierno es corrupto pero si los para un fiscal son los primeros en ofrecer soborno. Se quejan de la especulación, pero tienen un negocito en el Sambil donde compran con dólares CADIVI pero revenden a dólar paralelo. Caminan por la calle y dicen “este gobierno chavista no puede ni con la basura” mientras arrojan una lata vacía de refresco al piso. Hablan que el gobierno de Maduro pisotea a la constitución pero son los primeros en comerse la luz roja del semáforo, una norma básica de tránsito y de conviviencia colectiva en las vías.

Según ellos el chavismo es la enfermedad que ha destruído al país, con base en ésto les preguntaría entonces ¿no será peor el remedio que la enfermedad?

lunes, 6 de mayo de 2013

Terrorismo vecinal

Cacatúas rozagantes, bien alimentadas, con vivienda caceroleando en Caracas

Vivo en el centro de Caracas en un edificio que tiene alrededor de 180 apartamentos. Si me asomo por el balcón o por la ventana veo gran cantidad de viviendas de los edificios vecinos. Yo creo que tengo rango de visión de unos 350 apartamentos o más. Bueno, en las últimas semanas el intercambio sonoro ocasionado por las cacerolas me ha permitido constatar que en el punto más álgido de su "arrechera" por allí el 15 y 16 de abril, los apartamentos que contaban con cacatúas del Cafetal caceroleando abiertamente no pasaban de 20, es decir, un porcentaje ínfimo de la totalidad de apartamentos de la zona.

La nota curiosa es que con el propósito de contrarrestar su odio, rabia, rencor y frustración me dispuse a enunciar consignas a toda voz. Gratamente los disociados no duraron más de 45 min el primer día, 30 min el segundo y así sucesivamente hasta registrar, en el último cacerolazo del 30 de abril, no más de cinco minutos de infantil testarudez. Entre las consignas y enunciados destaco los siguientes para que los repitan a viva voz en sus edificios cuando el terrorismo vecinal (cómodo desde los balcones) se haga presente nuevamente:

- ¡A comprar queso rallado y mantequilla porque MADURO SE QUEDA!
- ¡Asesinos, violentos, fascistas, ya mtaron a 10 venezolanos DEJEN EL ODIO!
- ¡Ustedes no son nadie sin globovisión!
- ¡Tienen casa, tienen carro, comen tres veces al día, tienen trabajo, de qué se quejan DISOCIADOS!
- ¡Respeten a la comunidad, respeten a sus vecinos!
- ¡Venezuela quiere PAZ, hordas caprilitas de asesinos!
- ¡Reflexionen, vayan a trabajar por el país, DEJEN DE LLAMAR A LA GUERRA!

Durante el intercambio de consignas y el estruendo fascista de las cacerolas alguien pretendió ofenderme gritándome "¡Cállate comunista!" a lo que inmediatamente respondí "¡IGNORANTE!, comunistas son los que valoran a la comunidad, cosa que tú no haces ¡VIOLENTO, RESPETA A TUS VECINOS!" eso desató risas en varios apartamentos, obviamente quedó ponchado.

Ante el terrorismo vecinal fascista no podemos permanecer callados o "calárnosla" porque es igual al que ve una injusticia y con su silencio se hace cómplice. Debemos mostrar con decisión, ímpetu y convicción que no estamos de acuerdo con esas prácticas terroristas de perturbar el orden y la paz de la comunidad. Estamos en todo nuestro derecho de protestar abiertamente pero con respeto ante este tipo de actos. Cada uno de nosotros puede aportar un grano de arena que llame a la reflexión y desacredite las tácticas desestabilizadoras de la oposición. La legitimidad y paz pertenecen al chavismo y la revolución, no dejemos que una porción pequeñita, ínfima de disociados inviertan la ecuación.

domingo, 5 de mayo de 2013

Guerra NO Convencional

El siguiente extracto ha sido traducido del documento original titulado "Fuerzas de Operaciones Especiales de la Armada, Guerra NO convencional" difundido en el 2008 y publicado a disposición del público (en inglés) en la página de la Federación Americana de Científicos https://www.fas.org/

El interés de la traducción es mostrar al pueblo de habla hispana los procedimientos que pudiesen estar llevándose a cabo a lo largo y ancho de los países de Latinoamérica y entender con mayor claridad la compleja interrelación de las fuerzas ocultas detrás del intervencionismo estadounidense en la región.






DOCTRINA Y DEFINICIONES


Guerra Convencional o Tradicional: es una variante de la guerra entre estados que implica la confrontación militar directa para derrotar a las fuerzas armadas del adversario, destruir la capacidad bélica del enemigo, o conquistar y retener un territorio con el fin de forzar un cambio en el gobierno o políticas gubernamentales del enemigo. El objetivo de las operaciones militares convencionales es normalmente la fuerza armada del adversario con el fin de afectar su gobierno. Por lo general, se supone que las poblaciones indígenas o autóctonas dentro de la zona de operaciones son no beligerantes y aceptarán cualquier política o resultado que los gobiernos beligerantes impongan, o del resultado de arbitrar o negociar entre sí. Uno de los objetivos militares fundamentales en las operaciones militares convencionales es minimizar la interferencia de civiles en las operaciones.

Guerra Irregular: es una lucha violenta entre actores estatales y no estatales por la legitimidad e influencia sobre sectores poblacionales de importancia.

Guerra No convencional: se refiere a operaciones conducidas por, con o a través de fuerzas irregulares en respaldo de un movimiento de resistencia, un grupo insurgente o subversivo, u operaciones militares convencionales.

Defensa Interna Extranjera: involucramiento y participación de agencias (organismos, insttituciones, etc) civiles y militares de un gobierno determinado en cualquiera de los programas de ejecución llevados a cabo por otro gobierno u otra organización para liberar y proteger su sociedad de la subversión, anomia e insurgencia.


Contrainsurgencia: Acciones políticas, económicas, militares, paramilitares, sicológicas y civiles ejecutadas por un gobierno con el propósito de derrotar una insurgencia.



Guerra Irregular

Tiene como objetivo el control e influencia en los habitantes de un territorio definido, más no en la conquista de las fuerzas legítimas que ejercen la autoridad en ese territorio o el mismo territorio del adversario. La Guerra Irregular recurre a una lucha política con componentes violentos y no violentos. La pugna se da para controlar o influenciar el apoyo de una población en específico. La base de la Guerra Irregular es la importancia clave de las poblaciones involucradas en la naturaleza del conflicto. Las partes en un escenario de Guerra Irregular, sean gobiernos o grupos armados, buscan socavar la credibilidad y legitimidad de sus adversarios, tratando de aislarlos física y sicológicamente de poblaciones específicas y sus partidarios externos. Al mismo tiempo, cada una de las partes en conflicto hace todo lo posible por reforzar su propia legitimidad y autoridad en el ejercicio del Poder/autoridad sobre la misma población objetivo.

Las operaciones durante la Guerra irregular también emplean la subversión, la coerción, el desgaste y el agotamiento para minar y erosionar el poder del adversario, así como su influencia y voluntad de ejercer la autoridad política sobre una población importante.

Lo que hace a la Guerra Irregular "irregular" es el centro de sus operaciones (una población relevante y delimitada), su objetivo estratégico (conquistar y mantener el control o influencia sobre esa población), y el apoyo a esta población relevante a través de políticas, métodos psicológicos y económicos.

La creación y mantenimiento de un Estado duradero, que funcione y sea viable requiere que el
gobierno sea legítimo a los ojos de la población. Viéndolo desde el polo opuesto, aunque una brutaldictadura puede controlar una población, un adversario irregular puede explotar la frustración y la insatisfacción que crea ese tipo de gobierno.

La Guerra Irregular, cuyo “terreno de acción e incidencia” es la población de un determinado territorio, requiere diferentes enfoques a los de la Guerra Convencional en donde se busca derrotar militarmente a un adversario.


Entendiendo el ambiente operacional de la Guerra Irregular

La consideración más importante a la hora de planear las acciones a emprender en una Guerra Irregular tiene que ver con el “ambiente” o escenario en el que se desenvolverán los elementos aliados: a nivel interno y a nivel externo.

Factores internos: la población civil es el factor interno crítico. Se debe llegar a comprender ampliamente la demografía, cultura, tabúes, creencias, costumbres, historia, objetivos, composición étnica, y las expectativas de la población civil. Algo muy importante es que los planificadores deben reconocer la compleja dinámica de las interrelaciones entre los diversos aspectos y subgrupos de una sociedad. Los planificadores deben ser conscientes de los elementos de influencia, a quiénes enfocan su accionar, cómo lo logran y si ejercen esa influencia buscada. También deben estar atentos ante cualquier efecto secundario que las acciones de un sólo factor podrían tener sobre otro.

Factores externos: los planificadores deben comprender el complejo entramado de los comandos militares de Estados Unidos que pudiesen afectar a las variables involucradas y apoyar a fuerzas irregulares. Adicionalmente no pueden perder de vista:

  • El alcance y limitaciones de la influencia de cada “agencia” y sus programas.
  • Restricciones legales y políticas.
  • Las fuentes y asistencia disponible para asegurar el cometido de la “misión”.
  • El rol de los medios de comunicación de EE.UU. y la prensa internacional.
  • El propósito y metas del Gobierno de Estados Unidos.
  • Propósito y metas de las ONGs, Organizaciones de Ayuda Humanitaria y otras agencias civiles clave en el desarrollo de la Guerra Irregular.
  • Las relaciones de subordinación de las Agencias internacionales y ONGs respecto a los representantes del Gobierno de Estados Unidos.
  • El propósito y metas de Organismos internacionales como la ONU y la OTAN.


Considerar los efectos a “largo plazo”

* Las acciones en una Guerra Irregular implican esfuerzos con éxitos tácticos a largo plazo, sin embargo, dichas operaciones también pueden dar lugar a un dramático cambio de régimen en un período relativamente corto. Los planificadores deben analizar las condiciones y las
fuerzas irregulares implicadas, y deben entender la más alta intención del Comando Central y el sistema operativo en general. Este análisis permite a los planificadores visualizar efectivamente la duración prevista de las operaciones y planificar adecuadamente las operaciones de ENLACE y la transición de los elementos irregulares. Las Unidades tácticas ejecutoras deben reconocer que el sistema operativo podría ser de naturaleza no militar.

* Los planificadores deben considerar cada problema en su contexto político, militar y psicológico más amplio. Las Unidades tácticas ejecutoras a menudo deben permitir restricciones legales y políticas para evitar el fracaso estratégico, mientras se alcanzan éxitos tácticos. No se debe poner en peligro el éxito de los objetivos del teatro a largo plazo con el deseo del éxito inmediato, a corto plazo. Políticas, planes y operaciones deben ser coherentes con la legislación nacional y de EE.UU. dado son prioridades del teatro y de los objetivos que se apoyan.





Asegurar la Legitimidad y Credibilidad de las Operaciones Especiales


Las consideraciones morales y legales a menudo persisten en la Guerra Irregular. La legitimidad es el factor más crucial en el desarrollo y mantenimiento del apoyo internacional e interno. Sin este apoyo, Estados Unidos no puede sostener la asistencia a una fuerza irregular. Sin legitimidad ni credibilidad reconocida, las operaciones militares no reciben el apoyo de la población autóctona del país objetivo, la población de los EE.UU., o la comunidad internacional.


Las siete fases de la Guerra Irregular

Cada escenario de aplicación de la Guerra Irregular es único, más aún si se aplica respecto a actores no estatales. Sin embargo, los esfuerzos de Guerra Irregular patrocinados por Estados Unidos pasan generalmente a través de las siguientes siete fases:

  1. Preparación.
  2. Contacto inicial.
  3. Infiltración.
  4. Organización.
  5. Acumulación.
  6. Empleo (ejecución a fondo).
  7. Transición.

Algunas de las fases pueden ocurrir al mismo tiempo o en ciertos casos, no del todo. Por ejemplo, un movimiento de resistencia amplio y efectivo puede requerir sólo un apoyo logístico, evitando así la fase de organización. Las fases también pueden ocurrir fuera de secuencia y con diversos grados de énfasis. Un ejemplo de esto es cuando los miembros de una fuerza irregular se exfiltraron (trasladaron momentáneamente) a un país socio para ser entrenados y organizados antes de la infiltración de nuevo en el país objetivo, ya sea con o sin la Unidad central de apoyo del comando. En este caso, el orden típico de las fases cambiaría.


Instrumentos informativos del Poder Nacional de Estados Unidos y la Guerra No convencional


- El Poder Informativo implica tanto el universo de influencias difusas, la mayoría de las cuales están fuera del control del Gobierno de EEUU, que dan forma a los ambientes internacionales y domésticos, y los instrumentos informativos controlados directamente por este gobierno que se pueden emplear deliberadamente contra los destinatarios objetivo con fines específicos.

- La tarea esencial de los ejecutores con las influencias que dan forma a nivel internacional y al ambiente interno es entender el entorno operativo en su compleja totalidad e identificar las fuentes de influencia informativa que contribuyen a esa complejidad. Esta es una tarea difícil debido a las cosmovisiones culturales y supuestos que subyacen en la recepción e interpretación de las ideas. No hay sustituto para una comprensión persistente, detallada, y precisa del terreno “humano” en que opera la Guerra No convencional. La mayor parte de este entorno más amplio de información se mantendrá fuera del control o influencia directa del Gobierno de EEUU. Por lo tanto, lo mejor que los profesionales de la Guerra No convencional pueden lograr es reconocer la variedad de la información presente en el terreno humano, "navegar" a lo largo de sus contornos conceptuales y aprovechar al máximo las particularidades culturales teniendo conciencia de los objetivos estadounidenses siempre que sea posible. El diseño y ejecución de la Guerra No convencional es fundamentalmente el "Arte" de la interacción humana.


- En cambio, los instrumentos específicos de poder informativo controlados por el gobierno de Estados Unidos aunque tienen una visión más aguda y son de menor alcance, pueden lograr resultados específicos y mensurables que aportan a la Guerra No convencional. Éstos instrumentos pueden trabajar con instancias similares para identificar e involucrar audiencias objetivo que son capaces de influir en el comportamiento de una Guerra No convencional. La audiencia objetivo puede estar dentro o fuera del propio escenario de Guerra No convencional, pero es capaz de influir en él. El gobierno de Estados Unidos puede entonces someter esta audiencia objetivo a una campaña, directa o indirectamente, o a una diplomacia pública que se oriente en función de los objetivos de la Guerra No convencional. De igual manera y dado que este escenario de guerra pudiese implicar un esfuerzo a largo plazo de duración políticamente sensible, se hace necesario que las instancias involucradas diseñen y ejecuten una campaña con la intención de mantener a la audiencia interna de EEUU informada de la verdad, de una manera que apoye a los objetivos del Gobierno de EEUU y sus puntos de vista con respecto a los acontecimientos de Guerra No convencional que estén en desarrollo.

- Tanto en las esferas nacionales como extranjeras, se deben monitorear continuamente los intentos del adversario de engañar deliberadamente al público extranjero e interno. Los planificadores deben emplear respuestas informativas amigables de adversarios extranjeros para contrarrestar la desinformación extranjera. En el plano interno, "Desinformación" es un concepto políticamente polémico. En virtud de ello se debe trabajar para identificar la desinformación interna y proporcionar la prueba de tales intentos. El resultado debe apuntar a opacar, desacreditar, ilegalizar e invisibilizar tanto la fuente de esas informaciones como su contenido.

- Las Operaciones Sicológicas son una de las tareas principales de las Fuerzas de Operaciones Especiales de la Armada (FOEA) y una disciplina que forma parte de la Guerra No convencional. En algunos casos, Un esfuerzo completo de las FOEA puede implicar sólo a las fuerzas de Operaciones Sicológicas sin emplear a las Fuerzas Especiales o las Fuerzas de Asuntos Civiles. Esto da una idea clara y concisa del poder y centralidad de las ideas en la guerra, incluída la Guerra No convencional. Independientemente de la escala o el grado de compromiso de las FOEA en una campaña de Guerra No convencional, las Operaciones Sicológicas son una actividad inicial, contínua, integral y el centro fundamental de que jamás deben dejarse de lado.




OPERACIONES SICOLÓGICAS


- Se definen como "operaciones planificadas para transmitir información e indicadores específicos a audiencias extranjeras para influir en sus emociones, motivos, razonamiento objetivo, y en última instancia incidir en el comportamiento de gobiernos extranjeros, organizaciones, grupos e individuos”. "La misión de las Operaciones Sicológicas es influir en la conducta de los extranjeros o audiencia objetivo para apoyar los intereses nacionales de Estados Unidos.


- En toda la gama de las operaciones militares, las Operaciones Sicológicas tienen una relevancia marcada. El conflicto moderno es a menudo una lucha político-militar prolongada entre los sistemas políticos. Con frecuencia abarca todos los ámbitos nacionales de la actividad política, militar, económica, social y cultural. En operaciones prolongadas (incluyendo la mayoría de las campañas de Guerra No convencional), las actividades no violentas pueden ser tan decisivas como las operaciones de combate son clave en la Guerra Convencional. A veces, el fracaso para lograr los objetivos de las Operaciones Sicológicas puede significar la derrota, independientemente del resultado de las operaciones de combate.


- En los conflictos modernos, el énfasis en los aspectos psicológicos o de información objetiva coloca a las Operaciones Sicológicas en una posición única. Durante las operaciones de estabilidad, el gobierno de Estados Unidos puede utilizar las Operaciones Sicológicas unilateralmente o con el desarrollo económico, social,
y las actividades políticas que limiten o impidan el uso de la fuerza militar. En algunos casos, el objetivo militar puede ser relevante sólo en términos del efecto psicológico. La historia ha demostrado que el conflicto es una batalla de voluntades en el que la naturaleza intangible de la moral y la fuerza de voluntad puede ser derrotado más en términos psicológicos que en términos físicos.


- Las Fuerzas de Operaciones Sicológicas son un componente crítico de las operaciones de la Guerra No Convencional. El Gobierno de Estados Unidos comienza las Operaciones Sicológicas con la mayor antelación posible. Cuando los comandantes emplean adecuadamente, coordinan e integran las unidades de Operaciones Sicológicas, estas unidades pueden mejorar significativamente el poder de combate de las fuerzas de resistencia durante las operaciones de Guerra No convencional dirigidas contra una entidad estatal o no estatal y apoyar el esfuerzo general de EE.UU. durante cada fase de trabajo. Las unidades de Operaciones Sicológicas contribuyen en la preparación y organización de la resistencia y de la población civil para que acepte el patrocinio e intervencionismo de EE.UU.


- Los líderes deben identificar, solicitar e integrar los requerimientos de las Operaciones Sicológicas durante la fase inicial de planificación de la operación de Guerra No convencional. Éstos requisitos variarán de acuerdo a la situación específica del escenario; la clasificación de seguridad del producto o de un acto, el estado de la operación sicológica como abierta o encubierta, los tipos de medios utilizados, y así sucesivamente. Una de las funciones más importantes de las fuerzas de Operaciones Sicológicas durante la preparación para una campaña de Guerra No convencional es contribuir al análisis del Teatro de Operaciones desde una perspectiva de operaciones sicológicas y la realización de un estudio detallado de la audiencia objetivo que incluya potenciales aliados y las fuerzas enemigas. El análisis de la audiencia objetivo puede ayudar en la identificación de líderes potenciales en la fuerza irregular e identificar líneas de persuasión para reforzar el apoyo al movimiento entre los simpatizantes y la población no comprometida. Este análisis del público objetivo también identifica líneas de persuasión que crean un cambio de comportamiento deseado entre las fuerzas hostiles y sus simpatizantes. Identificar a los principales líderes, comunicadores y grupos, así como su vulnerabilidad y accesibilidad para el futuro deben ser Productos de las Operaciones Sicológicas.


- Los siguientes eventos de las Operaciones Sicológicas tienen lugar durante la planificación de la campaña de Guerra No convencional:

* Objetivos de las Operaciones Sicológicas se desarrollan para apoyar los objetivos del comandante.
* Los procesos de aprobación de productos están diseñados y aprobados.
* Los programas de Operaciones Sicológicas son aprobados por el Presidente o el Secretario de Defensa.
* El apoyo a los productos de las Operaciones Sicológicas se desarrollan.


- Los Objetivos de las Operaciones Sicológicas son normalmente orientados en torno a los siguientes temas generales:

  • Creación de apoyo popular al movimiento de resistencia.
  • Fomentar el apoyo de la población para permitir que las fuerzas amigables tengan libertad de movimiento.
  • Promover la incorporación y contratación de “otros” en el movimiento de resistencia.
  • Desacreditar al gobierno existente o actor no estatal hostil.
  • Desacreditar apoyos externos de los gobiernos o actores no estatales adversarios.
  • Mantener el apoyo de la población autóctona a la presencia de EE.UU..
  • Dividir e inducir la deserción entre las fuerzas hostiles.
  • Ganar el apoyo de los grupos de población no comprometidos y personalidades clave.
  • Preservar y fortalecer el apoyo civil amistoso.
  • Desarrollar la unidad dentro de la fuerza irregular.
  • Mantener la motivación dentro de la fuerza irregular.


- Una vez que el Presidente o el Secretario de Defensa aprueba el ejecútese de la operación, las fuerzas llevan a cabo las Operaciones Sicológicas de Guerra No convencional planificadas. Las Fuerzas de las Operaciones Sicológicas comienzan inmediatamente el monitoreo del programa. En un entorno de Guerra No convencional, las acciones psicológicas pueden tener un mayor impacto que en otras ocasiones simplemente mediante el aprovechamiento y la creación de preexistentes sentimientos de frustración dentro de la población hacia el gobierno existente o actores no estatales. Las acciones psicológicas potenciales deben someterse detenidamente a la planificación y evaluación deliberada de su eficacia y el riesgo para los objetivos de los Estados Unidos. Sin embargo, el uso juicioso de las Operaciones Sicológicas en una Guerra No convencional puede ser decisivo.


sábado, 4 de mayo de 2013

País paralelo

Los medios imponen realidades que generan conductas específicas

Al igual que en abril de 2002 cuando las empresas privadas de comunicación intentaron imponer una realidad completamente distinta a lo que se vivía en la calle, a través del uso de la autocensura, descontextualización, minimización y demás argucias comunicacionales delictivas de los dueños de medios, nuevamente en abril de 2013 se articula solapadamente el descrédito y deslegitimación del sistema político vigente, del Gobierno Bolivariano y sus autoridades, a través de la hegemonía comunicacional y ventajismo mediático del que goza la derecha en el país.

Hemos visto a partir del 15 de abril una coordinación innegable entre los medios privados para invisibilizar la gestión de gobierno, de hecho pareciese que nuestro Presidente Nicolás Maduro no estuviera gobernando porque en los medios no existe, no se ve, no se reseña su accionar. La guía táctica comunicacional desarrolla varios enunciados como “Maduro manda pero no gobierna”, “Maduro es un presidente ilegítimo”, “a Maduro le quedó grande el cargo”, “Hay crisis política en Venezuela” etc.

Por otro lado vemos la omisión total en informar sobre los asesinatos, actos vandálicos, alteraciones del orden público, asedios y demás acciones desatadas a raíz del llamado violento, emocional y carente de sindéresis que Henrique Capriles le hiciera a sus seguidores. Para los medios privados la oposición no es vandálica, no asesinó a Venezolanos, no quebranta la ley, no es violenta y actúa con dignidad.

En la Asamblea Nacional se desarrolló un teatro planificado e iniciado por los diputados de la oposición en el que lamentablemente los diputados patriotas tuvieron participación, mordieron el anzuelo. A raíz de ello, el mundo y parte del país ahora asume que los diputados de izquierda son violentos, tienen odio, no buscan reconciliación. Se deslegitima y desacredita mediáticamente al Poder Legislativo así como ya se ha hecho con el CNE, TSJ, Poder Ejecutivo y Poder Moral.

Esta realidad virtual es impuesta mediáticamente y surte efecto. La superioridad numérica comunicacional de la derecha, su rango de acción y cobertura imponen una realidad que es captada e internalizada por gran porción de la población. El cristalizar esta realidad en la mente de los venezolanos busca colocar en Miraflores un gobierno afín con sus intereses, algo que casi logran el 14 de abril. ¿La lenidad ante la subversión mediática se seguirá permitiendo?

Aunque la mayoría de la población diga "Yes" (SÍ),
los medios masifican la "realidad"  de un sólo NO