domingo, 3 de enero de 2021

Trabajar sin pasar trabajo

 


Lo vivido durante el 2020 y su continuación en el 2021 nos impacta en la cara reiteradamente como cachetadas que buscan despertarnos de un letargo masivo donde todos se mueven sin pensar y nadie cuestiona la realidad.

Todo trabajo en el que alguien deba sentarse en su escritorio a cumplir sus responsabilidades frente a un computador puede hacer
se desde la casa del mismo trabajador, sorpresa! Muchas actividades académicas también aplican la misma lógica pero cambiando el aula por salas de videoconferencia donde se imparten conocimientos, increíble!

El trabajador y el estudiante ahorran tiempo de vida porque no deben trasladarse físicamente al sitio laboral o académico, ahorran recursos porque no gastan en transporte. Los transportes inutilizados no contaminan y tampoco gastan insumos, tan costosos y limitados hoy en día.


En el hogar se puede aprovechar mejor el tiempo y compartir con la familia.
Cambia la cotidianidad para mejor, contamos con más tiempo para dedicarlo a nosotros mismos y a las cosas que son verdaderamente importantes.

La nueva Asamblea Nacional podría enfocarse en legislar para que el proceso social del trabajo y los esquemas educativos se adapten permanentemente a las nuevas tecnologías y optimicen su dinámica.
Si el trabajo lo puedo hacer desde casa ¿Por qué debo ir todos los días a la oficina? Si puedo aprender contenidos y educarme desde mi hogar ¿Por qué tengo que ir al centro de estudios todos los días?

Una buena
propuesta es trabajar días lunes y viernes en físico mientras martes, miércoles y jueves desde casa. Igual puede aplicarse para lo académico. Utilicemos las enseñanzas de la pandemia, avancemos hacia una cotidianidad óptima, más inteligente, más humana en donde los tiempos y los recursos sean valorados mucho más. La cotidianidad capitalista donde la economía está por encima del hombre es ineficiente e inviable.


Las nuevas tecnologías, y algunas que no son tan nuevas, permiten que podamos trabajar y estudiar desde diferentes espacios. Hay que adaptarse al cambio e ir a la vanguardia de un día a día diferente en el que tenemos más tiempo, desperdiciamos menos recursos y rendimos más. Hacer más de forma más inteligente es la consigna.

 

Zapatería de alimentos

 


La soberanía del mercado se impone forzando a que muchos comerciantes y empresarios diversifiquen su oferta incorporando alimentos de la cesta básica. En los sectores comerciales de las principales ciudades de nuestro país es común ver el desplazamiento de artículos y bienes tradicionales por comida.


Cadenas como EPA,Mango Center, Traki o Farmatodo amplían cada vez más los pasillos y áreas dedicadas a la comercialización de productos de consumo masivo: harina de maíz precocida, café, azúcar, arroz, pasta, etc. Caminamos por cualquier local comercial y vemos cómo se transforman progresivamente en pequeños supermercados: zapaterías, ferreterías, ventas de electrodomésticos, jugueterías, quincallerías y demás establecimientos que ahora sorpresivamente también venden comida porque de todas las mercancías es la que brinda más rotación de inventario y flujo de caja.


Adiós desabastecimiento es la consigna que prevalece mientras la dolarización paulatina de los precios se masifica en vitrinas, habladores y exhibidores. Vemos anaqueles saturados con varias opciones de un mismo producto lo que obliga el retorno de tácticas de mercadeo diversas. La competencia es feroz en una carrera de precios similares que a veces tienden a la baja pero que mucho distan de ser baratos.


Siempre alguien vende y siempre alguien compra, esa es la regla que prevalece. Por más adverso que luzca el escenario en algún momento se genera una transacción comercial que evidencia el consumo y hoy la mayoría de la población se centra en consumir lo primordial: alimentos. Rápidamente el mercado también identifica oportunidades de negocio y vemos proliferación de empresas dedicadas a la importación de motos y vehículos eléctricos: Ralvia, Bera, Intelimoto, Benetti, Fiat y otras iniciativas que buscan viabilizar el uso de transportes con energía alternativa a raíz de la problemática en el acceso a la gasolina ¿seremos líderes en Latinoamérica con un parque automotor funcionando con electricidad?


La rueda del mercado sigue girando haciendo que todos hablemos en idioma dólar y la preocupación recae sobre quienes no lo tienen mientras los que sí, sonríen tranquilos hasta llegar a la caja registradora para pagar sus víveres que totalizan $13 con un billete de $20 y la cajera informa “no tenemos cambio, busque más productos para completar su compra por el monto total del billete”.

 

Dólar Today y cibernética

 


Los seres humanos nos ponemos de acuerdo en las mentiras que vamos a creer por más que parezcan inverosímiles y caigan en el terreno de lo absurdo. Normalmente las creencias provienen de informaciones que “flotan” en la sociedad, muchas cosas se dicen y circulan, algunas las tomamos apropiándonos de ellas mientras que otras las dejamos pasar. Teorías, afirmaciones, ideologías e indicadores que nos dan una guía para que entendamos al mundo.


Todos en Venezuela, hoy más que nunca, estamos pendiente de un indicador, atentos ante la actualización de un número que domina nuestras vidas. Nadie sabe dónde está el que lo calcula, no se sabe quiénes son, no tienen rostro pero existen en el ciberespacio. La creencia de su validez es tal que podemos afirmar aquello de “crea fama y acuéstate a dormir”. Es un número que tiene vida propia porque afecta el mercado en el que todos nos desenvolvemos.


Como si no fuera lo suficientemente ilógico creer que un papel llamado billete tiene valor, además de atribuirle propiedades orgánicas como si de un ser viviente se tratara, ahora nos dejamos imponer la mentira de que un papel vale más que otro papel. Los mitos dominan la lógica, las abstracciones tendenciosas e interesadas son la norma y todos debemos ser esclavos de ellas porque no hay escapatoria ante una ideología económica primitiva y obsoleta que frena el avance de la civilización: la dictadura del fantasma monetario.


El indicador es la muestra más clara de un ataque directo a nuestro sistema porque surge desde el exterior y tiene como propósito desequilibrar y generar caos: incidir en lo económico para repercutir en lo social y desencadenar consecuencias políticas previsibles que ocasionen el quiebre. Sin embargo, la retroalimentación generada por el sistema hasta ahora se podría catalogar como feedback positivo porque se ha amplificado la desviación y el torbellino generado luce como mecanismo para la creación de nuevos subsistemas o reestructuración de los ya existentes.


Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza” dijo Simón Bolívar en Angostura, afirmación que aún hoy tiene plena vigencia porque parecemos aquel elefante gigante que teme jalar la cadena que lo ata a un pequeño clavo enterrado en el piso mientras el bombardeo continúa cayendo puntualmente a dos horas del día.

 

miércoles, 11 de noviembre de 2020

“presidente” virtual, ladrón real

 

Nunca antes habíamos podido constatar la creación de nuevas dimensiones políticas que se aferran a lo etéreo y modifican la forma tradicional de asumir y ejercer el poder. Inclusive, las dimensiones del poder, las esferas desde las cuales se ejerce y los planos en que ese poder incide se trastocan a tal forma que todo depende del cristal conque se mire brindándole mayor validez al dicho “cada cabeza es un mundo”.


Las armas creadas por el ser humano son para imponer sus intereses sobre los intereses ajenos. Un arma, sin importar el nivel tecnológico que ostente, tiene como fin modificar una realidad existente independientemente si es para defender u ofender. El arma es una herramienta que responde al propósito de quien la maneja, el que la manipula o utiliza es quien decide.


El escenario virtual cada día parece más real que la realidad misma porque impone sus criterios en el mundo tangible. Nadie tiene tiempo para investigar la verdad porque la soberanía del mercado impone un ritmo donde importan muy poco los intereses colectivos y privan los individuales. Todos corremos y no tenemos chance a detenernos a ver con claridad lo que está como tema del momento. Leemos o vemos, pensamos que sabemos, creemos o no y luego olvidamos para darle paso al próximo tema.


La dinámica impuesta es un arma de dominación de conciencias, el ser ocupado pisotea al ser documentado. El internet se adentra más en las sociedades y las redes sociales asumen el rol del Caballo de Troya cibernético porque son armas de desinformación masiva así como armas de adoctrinamiento masivo en función de los intereses de sus dueños. Controlando las piezas adecuadas se puede crear una autoridad virtual, con legitimidad virtual reconocida por quienes así lo desean, que ejerce un cargo virtual pero que se apropia de activos y dinero real. Existe la figura de un presidente virtual que acciona como ladrón real.


El plano virtual o cibernético es un espacio donde también se ejerce el poder y lo que fluye por allí afecta al territorio tangible dada su influencia sobre los habitantes de un Estado. Existir como autoridad en el ciberespacio otorga algún viso de legitimidad para repercutir en la realidad de todos. Es un tema inherente a la Seguridad de Estado permitir la invasión de redes sociales foráneas que colonizan las mentes de habitantes. Para actuar hay que pensar y para pensar hay que tener información. Cada quien actúa según lo que tenga en el mundo de su cabeza.