martes, 14 de abril de 2020

¡Prendió el bombillo de la gasolina!

A nadie le gusta ver el tanque vacío

Como la pegajosa canción del reguetonero Daddy Yanky, la mayoría del pueblo venezolano en éste momento grita "¡Dame más gasolina!" ante la medida de restringir el suministro de combustible a particulares en el marco de la cuarentena para combatir el COVID-19. Mucho antes de la pandemia, en gran parte de las entidades del país, veíamos a diario colas kilométricas en las estaciones de combustible. Ahora el síntoma se extiende también a la capital y se ve muy comprometida la normal cotidianidad del centro del Poder.

Mientras tanto, sale el Gobernador Lacava en sus redes sociales con tres delincuentes revendedores de gasolina que usaban una ambulancia para sus fechorías. Los esposados son el ejemplo audiovisual del accionar contra la corrupción y muchos nos preguntamos si no hay más autoridades regionales chavistas en el país que copien el método o es que ésto sólo sucede en Carabobo. El Gobernador, muy molesto, advierte que se llevará presos a funcionarios corruptos y corruptores.

Luego, VTV informa que
descubren en Los Naranjos, estado Miranda, una bomba de gasolina clandestina. Los hidrocarburos son material estratégico y su manejo más la comercialización “son” únicamente potestad del Estado. Creo que muchos queremos ver esposados también al dueño de la estación de servicio VIP, junto al proveedor del preciado líquido.

Gobernador Lacava mostrando a los apresados
Desde hace años la mayoría sabe que el bloqueo neandertal promovido por la administración estadounidense contra Venezuela impide comprar aditivos y afines, necesarios para elaborar gasolina. Sería bueno no postergar más la decisión de desarrollar en el país, con tecnología propia desde PDVSA y asesorados por los chinos, rusos e iraníes amigos, la fabricación de esos aditivos. Eso ayudaría a suplir el mercado interno y reforzar la soberanía. ¿Qué estamos esperando?
Al trancarse el serrucho del combustible lo primero que acusa recibo es el precio de los alimentos. Las cadenas de distribución, camioneros y transportistas, deben hacer maromas que cuestan dinero, para ubicar combustible que les permita movilizarse. Ésto más el dólar leudante, crea un ambiente tóxico que enferma al bolsillo del venezolano. Todo ya estaba caro, ahora está incomprable.

Llenar combustible se ha vuelto una pesadilla
¿Energías alternas? En el país del petróleo parece que eso no es prioridad. Los vehículos y motos eléctricas, la energía eólica y los paneles solares son temas clave que deben desarrollarse pero se obvian. Así como se rescató PDVSA en el 2002-2003, hoy 17 años después puede haber una convocatoria nacional para impulsar éstos proyectos, hasta un referéndum puede hacerse y consultarle a la nación. Los venezolanos tenemos la voluntad y capacidad necesaria para ello. Avanzar hacia el futuro debe ser la consigna. Apaguemos nosotros mismos el bombillo de la gasolina.

lunes, 13 de abril de 2020

La culpa NO es de la Vaca

¿Alguien lo duda?
Como era de esperarse, la negación es la reacción más natural del ser humano y también de aquellos gobiernos que en vez de reconocer errores, buscan distraer y confundir para que sus gobernados no los juzguen por sus malas decisiones en torno al Covid-19.

Ya muchos líderes están como aquella canción venezolana titulada La Pulga y el Piojo: "ya no es por el virus que ya lo tenemos, ahora es el culpable ¿Dónde lo hallaremos?" Señalando a diestra y siniestra para demonizar al otro, sea quien sea, y así eximirse de la culpa.
 
Por ejemplo, el empresario presidente Trump, es responsable por los miles de estadounidenses fallecidos (rompiendo récord en todo el mundo) a raíz del desastre de su gestión en salud. Señaló a China y luego a la OMS en vez de reconocer su miope liderazgo en torno a la problemática viral. Busca así que tanto la opinión pública como la "oposición demócrata" no lo haga blanco de las críticas ni a él ni al sistema neoliberal reinante en el país, sino que en medio de la confusión y caos sea considerado una víctima más de "un plan macabro" ideado por el "enemigo".

Guaidó, el político maniquí
Ahora bien, otro gallo canta en Venezuela respecto al accionar del fragmento acéfalo de la oposición cuya necia postura, ante la gestión acertada del Presidente Maduro sobre el Covid-19, no es otra sino desvirtuar además de confundir respecto a lo logrado hasta hoy. El objetivo es generar la duda y socavar la credibilidad. El político maniquí, Guaidó, sigue su rumbo errático teledirigido por sus dueños con un gobierno de Twitter, dando audiencias en el Despacho de su celular. Hoy más que nunca lo inútil de su figura queda al descubierto, a diferencia del Primer Mandatario Nacional cuyos hombros pese a las dificultades y fallas, sostienen hoy la vida de más de 30 millones de venezolanos.

A éstas alturas de la pandemia debemos recordar que
cada vez que señalas a otro, hay tres dedos que te señalan a tí mismo, valga la redundancia. Ésta regla de vida aplica también para líderes y gobiernos. Cada quien que asuma su barranco y actúe en consecuencia.

martes, 7 de abril de 2020

Notas Virales

¿Nosotros somos el Virus?

- Si el planeta Tierra fuese a terapia, un psicoanalista al evaluarlo diría que padece de Neoliberalismo, egoísmo y autodestructividad (parece redundante) ocasionado todo ésto por los seres humanos. En su diagnóstico diría que el COVID-19 es la forma en que se están somatizando esos padecimientos psíquicos ¿no creen?

- Gerenciar el virus como líder político pasa por tomar decisiones a tiempo que busquen garantizar derechos: a la salud y a la vida. El postergar medidas clave a veces implica un costo demasiado alto e implica indolencia e incompetencia para afrontar los retos que se presentan. Hoy vemos a muchas de las naciones más “poderosas” del mundo colapsar a nivel sanitario, con muertos por doquier, consecuencia de acciones erróneas fundamentadas en los intereses de los grupos económicos que influyen la esfera política.


- El capitalismo estadounidense no tiene piedad: si careces de dinero para pagar el tratamiento, te mueres por el COVID-19. Si no tienes seguro, la factura por el tratamiento ronda los $ 70.000 (setenta mil dólares americanos).

- Muchos defienden a la empresa privada contra el Estado, pero
en tiempos de pandemia no vemos aún a nadie pidiendo que el Estado ceda su rol a alguna empresa privada. Todo es cuestión de intereses y de la búsqueda de la ganancia.

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EEUU revela ser un país débil a la hora de controlar la crisis sanitaria a nivel interno generada por la propagación del COVID-19. El nivel de desorganización en la compra, despacho y suministro de insumos para atender la pandemia en los estados de la “unión” evidencia la carencia total de unidad de criterio y liderazgo colectivo para sobrellevar la crisis. Aún peor es ver a nivel internacional la utilización de métodos mafiosos y de piratería por parte de países que confiscan equipos e insumos médicos arbitrariamente, sin importar acuerdos comerciales, tratados ni mucho menos alianzas entre naciones. El capitalismo salvaje se impone.

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El mercado, el "libre mercado" como algunos le dicen, muestra su incompetencia ante el desafío de la pandemia mundial. La dinámica económica global es suicida y nos automatamos poco a poco porque no responde al interés de la mayoría. El "libre" mercado capitalista no es la respuesta, no es el avance, no es evolución ni desarrollo. Los Gobiernos que prontamente asumieron con un enfoque social y colectivo la eventualidad sanitaria han respondido mejor ante la amenaza de la pandemia.

Cifras actualizadas COVID-19 Click Acá
- En términos bélicos se proyecta que el COVID-19 cobrará más vidas de estadounidenses que las guerras de Korea, Vietnam, Irak y Afganistan juntas.

- La situación de encierro global, en cuarentena, da pie para detener la vorágine del día a día y
reflexionar sobre nuestro papel en este mundo, de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde vamos ¿Momento ideal para elevar la consciencia planetaria?

- En películas de guerra estadounidenses los militares siempre dicen "no one is left behind" lo que significa que nadie será dejado atrás. Hoy con la pandemia azotando el imperio del norte, Trump calcula que entre 100 a 200 mil estadounidenses morirán o serán "dejados atrás".

- La cuarentena implica administrar con cautela y austeridad lo que tenemos en casa. Aquellos que tienen muy poco o nada ven el reto mucho más difícil en comparación con quienes
sí tienen. ¿Estar en cuarentena se convierte en un lujo?

- Lo importante para algunos organismos multilaterales y líderes latinoamericanos parece ser inmiscuirse en asuntos externos antes que atender la adversidad doméstica real. Tal es el caso de
la OEA, o lo que vemos en Ecuador, Brasil, Chile, Perú y Colombia muestra una gerencia política incapaz y negligente ante la pandemia que cobra la vida de su desatendida ciudadanía.

- El
sistema político estadounidense se ve comprometido gracias a la ineptitud de su liderazgo político que vive en carne propia una avalancha mediática de desaprobación que reduce la moral de la nación y socava el respaldo público a sus autoridades elegidas. Creadores de opinión, líderes de todos los ámbitos, actores y deportistas hacen leña de un Trump cuya fecha de caducidad es inminente al menos que logre torcer los señalamientos y trasladar la culpa a "otros".


miércoles, 18 de marzo de 2020

Terrorismo Viral

Inmovilizados por miedo a algo que no vemos

Seguramente en este preciso momento te encuentras en cuarentena, una medida de aislamiento preventivo a raíz de la pandemia del COVID-19. Estás encerrado en tu casa sediento de información que te permita discernir lo que sucede y actuar en consecuencia. Todos vemos el problema, el fenómeno, el efecto. Poco nos preocupamos sobre el origen, el trasfondo, la causa.

Grandes masas de humanos actuamos condicionados por un virus cuya proyección mediática viral da la impresión que es el catalizador utilizado en un experimento social a escala global: estímulos informativos mantienen en jaque a la población que se siente indefensa, sobre todo los adultos mayores porque parece que el virus fué diseñado como arma bacteriológica para aniquilar al nivel etario de la población no económicamente activa (pensionados y jubilados). El miedo traspasa fronteras y el virus se aloja en nuestras mentes y corazones, inundando la emoción que precede a la acción.
 
 
Cuando las personas sienten miedo o están aterrorizadas son capaces de cometer actos que en condiciones normales no llevarían a cabo. La parte instintiva prevalece y la supervivencia es la prioridad en momentos límites. Vemos gente golpeándose por comprar papel sanitario en cadenas de supermercados, largas colas de clientes que quieren adquirir un arma de fuego, gobiernos “atentando” contra sus economías al ordenar suspensión de vuelos, instruir el cierre de empresas, centros comerciales, etc.

A pesar del desconcierto y terror inicial, podemos elegir entre la ansiedad o la introspección por estar encerrados varios días en el hogar. La interacción social tangible se reduce a la mínima expresión, la cotidianidad cambia y nos vemos forzados a pasar más tiempo con nosotros mismos y con nuestro entorno inmediato: familia y en muchos casos vecinos. La adversidad muchas veces trae como consecuencia la solidaridad. El aburrimiento da pie a la creatividad. La soledad es el impulso para querer comunicarnos con aquel ser querido a quien no contactamos desde hace mucho.

El mundo cambia y sus habitantes también. La humanidad puede volverse más humana y el escenario es propicio para la creación de la consciencia social global donde reconozcamos y coincidamos en el necesario y urgente cambio de sistema que prevalece porque el que existe hoy atenta contra nosotros mismos. Los momentos de crisis son momentos de oportunidades, aprovechemos el momento para crecer.