martes, 15 de marzo de 2016

Jugando para "triple play"

La jugada está cerrada ¿no?

La oposición lleva a cabo un bombardeo indiscriminado contra la institucionalidad chavista apelando a todas las vías y medios posibles que cristalicen la idea de la “desesperación que tiene el pueblo venezolano por salir de Maduro para así solucionar todos los problemas de manera mágica”.

Decreto Obama, enmienda, revocatorio, renuncia, vacío de poder, constituyente, Golpe de Estado democrático, conmoción social por Caracazo reloaded, asedio internacional por conflictos fronterizos, pulverización de la economía del país, líderes de la derecha mundial contra Maduro, escándalos mediáticos contra moral chavista, fenómeno el niño, aumento de la gasolina, dólar a precio nuevo, corrupción desbordada, desabastecimiento triplicado, especulación indetenible, Mendoza-POLAR y amigos apretando para asfixiar al consumidor, caos en el sistema eléctrico, etc. Si bien todo lo anterior no depende únicamente de la derecha, pues bastante leña que le arrojan al fuego para acrecentar éstos fenómenos aumentando la conflictividad y caos en el país.

Todo movimiento fascista apela a la promoción del caos con la promesa del orden, en eso basa su accionar la derecha. La idea es que el pueblo, hasta por tedio, fastidio u obstinación, apoye el “cambio” que los favorece. Usan la influencia de sus grupos de presión para arrollar cualquier idea antagónica. Son coherentes en su propósito o fin último: tomar el poder y aniquilar al chavismo de la faz de la tierra.

Lo que hacen no tiene una sola pizca de desorden, son 100% coherentes. Varios caminos para llegar a un mismo destino no quiere decir estén desorientados. La intención es la misma antecedida por una maraña de tácticas. Además de querer tomar el poder, trabajan cada segundo para que el chavismo sea la idea política más aborrecida en Venezuela. El objetivo es que los “rojos” generen asco y repulsión, que la sociedad sienta náuseas con su presencia y justifique cualquier exterminio masivo para “adecentar” nuestro suelo.

Mientras, el gobierno chavista apela a implementar varios motores para reactivar la economía. Curioso que no hay motor energético ni motor ferroviario ¿con qué energía se reactivan industrias? ¿cómo se transportan materias primas y productos? La tormenta arrecia y nos empapa apenas iniciando el tercer mes de 2016, futuro incierto a la vista.

lunes, 14 de marzo de 2016

El aviador

Mayor (AV) Rodrigo Antonio Pérez Pérez al iniciarse como piloto

“Audaces fortuna juvat” reza el escudo de la Academia Militar de la Aviación Bolivariana, frase que traducida del latín nos expresa “La fortuna favorece a los audaces” y que cae como anillo al dedo para describir la vida de quien considero como un segundo padre. 

Recuerdo que al conocerlo, hace más de 15 años, sentía temor por el hecho de ser un piloto militar que voló aviones caza y yo osaba cortejar a su hija menor, a su consentida. El tiempo me fue demostrando que era rígido e indoblegable respecto a los principios y valores que deben marcar la vida de los hombres buenos: la honestidad, la humildad y la solidaridad. Siempre echábamos broma conque se iría de este mundo sin tener siquiera una camioneta y así fue, a pesar de haber ocupado posiciones en las que hubiese sido fácil obtener mucho más que eso.

Refranes y dichos fusionados con humor nunca hicieron falta sin importar lo adverso de la circunstancia. Creo que una de sus mayores virtudes era tener una memoria clásica que no apela a googlear algo para recordarlo como lo hacemos las generaciones de hoy. Agudo y crítico siempre ante las circunstancias políticas, lucía una disposición al cambio que muchos “revolucionarios” de hoy quisieran poseer. No se quedaba en lo viejo, siempre escuchaba, siempre buscaba comprender al otro. Empatía antes que condena, entendimiento antes que señalamiento. 

Gran lector y conocedeor de la historia a quien debía apelar frecuentemente como si fuese un comodín que me permitiera seleccionar la respuesta correcta ante la duda surgida por alguna anécdota de nuestra Independencia. Cómo escribir y dirigirme a un superior jerárquico a través de una misiva, lección súper útil que jamás olvidaré y que siempre me hará recordarlo. “Hay que ser claros y concisos, se pueden decir muchas cosas y expresar una idea concreta en apenas dos líneas” me dijo. 

Pero lo más significativo fue el amor, el cariño, la dedicación y desprendimiento que tuvo hacia sus seres queridos. Gozó un puyero con sus nietecitos, sobre todo con los recientemente nacidos porque exigían de él todas sus capacidades como abuelo. Era verlo con felicidad plena al darles amor, siempre nos dió amor y eso es lo que más le agradezco. Gracias Mayor (AV) Rodrigo Antonio Pérez Pérez por tanto amor, sé que ya desplegó sus alas amorosas y vuela por todo lo alto siendo el paladín del espacio soberano de nuestras dichosas vidas por tenerlo a Usted.

De pie en la esquina derecha



Con su esposa Emérida Guédez de Pérez



Con sus nietos Rodrigo Enrique y Simón José
Con su nieto Daniel Antonio

Con su esposa Emérida

"Se fue el rebelde" titular en El Regional el 08-03-16



lunes, 29 de febrero de 2016

¡Ataque al burgués parásito!

Hay que meter preso al Oso

La narrativa de la Guerra Económica plantea simbólicamente que nuestro país, que nuestro Estado, está siendo bombardeado de manera inclemente por fuerzas externas poderosas afectando a nuestra nación porque tienen el control de porciones del teatro de operaciones clave, como lo es el área financiera y de la economía. Tras la partida de Chávez, Venezuela vive un proceso de anomia social que se acrecenta porque no existe líder equiparable que cohesione discursiva y lingüísticamente el rumbo del país. Tenemos ataques desde lo externo y desorientación a lo interno.

El repunte en la popularidad y aceptación del Gobierno Bolivariano cuando se atacó frontalmente a la burguesía parasitaria antes de las elecciones para alcaldes a finales de 2013 no fue casual. Nuestro presidente, Nicolás Maduro, a la vanguardia de ese proceso fungió como líder revolucionario que accionó contra la élite más podrida de nuestra economía. Eso fue muy bien visto y le brindó esperanza al pueblo, la confianza en la revolución se ratificó en las urnas con la avasallante victoria de las elecciones locales.

Pero en todo este escenario siempre hay gente que hace negocio y le saca provecho al caos “en río revuelto ganancia de pescadores” dicen en el llano. La perversidad del sector privado no es reciente, viene desde la Colonia cuando existían los grandes cacaos. Hoy magnates chantajean sin espavientos al gobierno y parece que la autoridad estuviese más del lado de los dueños de los medios de producción que de las instituciones democráticas.

¿Dado el recrudecimiento de la Guerra Económica se ha hecho lo suficiente contra la burguesía parasitaria? El pueblo espera acciones similares a las de finales de 2013, donde quitemos la máscara a un sector privado acostumbrado a la estafa continuada y expoliación del salario de los trabajadores. Los malandros son malandros, vístanse como se vistan, y deben ser sometidos bajo todo el peso de la Ley.

Hoy vemos a corruptos saliendo esposados de los Bicentenario, hecho que seguramente le da más votos a la revolución que mil taxis regalados. Tenemos que atacar a la burguesía parasitaria de igual modo y poner tras rejas a los ladrones de cuello blanco. En la Guerra Económica deben haber “bajas”, es hora que sean del lado del enemigo.

sábado, 20 de febrero de 2016

Empresarios mafiosos

Mendoza, el "Al Capone" venezolano

Uno de los mitos extendidos por toda Venezuela que más influye en la manera como percibimos a los actores que intervienen en la dinámica económica es aquello del “empresario eficiente”. La élite que domina la economía en nuestro país ha invertido gran cantidad de recursos propagandísticos para torcer la realidad y hacernos creer que trabajan de la mejor manera posible para sacar a Venezuela adelante. Esto no es así en la gran mayoría de los casos.

Moisés Naím, escritor e investigador venezolano que seguramente no será tildado como chavista, es autor de un libro publicado en 1989 por el IESA con el título “Las Empresas Venezolanas: Su Gerencia”. En este revelador texto se caracteriza la dinámica gerencial y empresarial de nuestro país llegando a exponer lo siguiente “la eficiencia y productividad de la empresa venezolana no han estado asociadas a la rentabilidad ni al éxito de la empresa. Lo determinante para su éxito han sido las relaciones con funcionarios gubernamentales, banqueros, políticos, sindicalistas, clientes, suplidores y competidores”.

Hoy sufrimos una Guerra Económica que muchos no perciben ni asumen como tal, gracias a las operaciones psicológicas que tallan en el consciente colectivo la idea de que el Gobierno Bolivariano es culpable de todo lo malo y el sector privado, las élites económicas, son víctimas de un sistema regulador perverso y de un modelo fracasado. Se impone la creencia de que el empresariado es eficiente, que quiere el desarrollo del país y ayuda desinteresadamente al pueblo.

La realidad muestra lo contrario porque nuestra dinámica comercial luce características delincuenciales en todos los órdenes, con la mayoritaria participación de un sector privado experto en malas prácticas, estableciendo relaciones económicas injustas (monopolio, oligopolio, monopsonio, etc), robando dólares del Estado a través de estafas, cartelizando precios, desoyendo normativas, explotando a trabajadores, disfrazando balances contables, evadiendo impuestos y contrabandeando.

No existen criterios de optimización de procesos ni reducción de los costos. Nuestro empresariado aún es colonial, pero con computadoras. No confiemos en quienes nos roban, asumamos el momento histórico quitándoles las máscaras y el poder a los empresarios mafiosos.