martes, 17 de mayo de 2011

Documental: "La Guerra que usted no ve"

Documental de John Pilger que muestra el rol de los medios en la manipulación de la información en beneficio de los intereses del imperialismo y de las grandes empresas transnacionales.
La guerra que usted no ve” es el segundo largometraje documental de John Pilger para el cine, en una carrera en la que ha producido más de 56 documentales de televisión. Se centra en el papel de los medios de comunicación en la guerra. La televisión es la fuente principal de información para la mayoría de la gente. En Gran Bretaña, una gran parte del periodismo de televisión está dedicado a crear una suerte de mitología de la “objetividad”, la “imparcialidad”, y el “equilibrio”. La BBC ha elevado estos principios a una especie de causa noble y desinteresada, lo que le permite transmitir visiones preferidas por el “establishment” vestidas con un ropaje de noticias. Esto nos permite entender porqué la propaganda en las sociedades libres, como Gran Bretaña y los Estados Unidos, es mucho más eficaz que en las dictaduras. Mientras los periodistas “profesionales”, especialmente los organismos de radio y televisión, se presenten falsamente como una especie neutra, la verdad no va a tener ninguna posibilidad de imponerse. Si no hay flujo libre de información, no hay democracia. Sin un público informado, las autoridades políticas o empresariales no pueden ser obligadas a rendir cuentas, y si no rinden cuentas, se corrompen muy pronto.

Esto seguramente ayuda a explicar por qué tantas personas en los medios de comunicación apenas podían contener su furia por las filtraciones de Wikileaks: «¿cómo se atreve este tipo que no pertenece a ninguno de nuestros “clubes” a interponerse en el derecho que tienen los medios para ser utilizados, halagados y mentidos?». Los medios de comunicación no cambiarán mientras no cambie su estructura. Un periódico de Murdoch, o uno de sus canales de TV siempre reflejaran los intereses rapaces de Murdoch. En cuanto a que el Internet proporcione una información alternativa sobre la guerra, eso ya está sucediendo. La mayoría de los mejores reportajes sobre Iraq fueron publicados en la web –por parte de aquellos como Dahr Jamail y Nir Rosen, y “periodistas ciudadanos”, como Jo Wilding. Y ya está sucediendo donde probablemente es más importante: en los centros mismos del poder, donde, al parecer, casi todo está siendo filtrado y publicado en la web, y ojala que esto continúe por mucho tiempo.

“Hoy día tenemos noticias las 24 horas del día. Las frases de impacto nunca se detienen. Y las guerras nunca se detienen. Irak, Afaganistán, Palestina… Esta película es sobre la guerra que usted no ve. Basándome en mi experiencia personal como corresponsal de guerra, vamos a estudiar principalmente la televisión centrándonos en los canales más populares de los Estados Unidos y Gran Bretaña. La película indagará cual es el rol de los medios en las guerras de rapiña como las de Irak y Afganistán, por qué muchos periodistas tocan los tambores de guerra no obstante las mentiras de los gobiernos, y cómo los crímenes de guerra han sido narrados y justificados sin son crímenes.” (John Pilger)
 Extraído de Kaosenlared.net

lunes, 16 de mayo de 2011

Documental "Comprar, tirar, comprar"


Baterías que se 'mueren' a los 18 meses de ser estrenadas, impresoras que se bloquean al llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se funden a las mil horas... ¿Por qué, pese a los avances tecnológicos, los productos de consumo duran cada vez menos?

La 2 de Televisión Española y RTVE.es emitió "Comprar, tirar, comprar" un documental que nos revela el secreto: obsolescencia programada, el motor de la economía moderna.

Rodado en España, Francia, Alemania, Estados Unidos y Ghana, Comprar, tirar, comprar, hace un recorrido por la historia de una práctica empresarial que consiste en la reducción deliberada de la vida de un producto para incrementar su consumo porque, como ya publicaba en 1928 una influyente revista de publicidad norteamericana, "un artículo que no se desgasta es una tragedia para los negocios".

El documental, dirigido por Cosima Dannoritzer y coproducido por Televisión Española, es el resultado de tres años de investigación, hace uso de imágenes de archivo poco conocidas; aporta pruebas documentales y muestra las desastrosas consecuencias medioambientales que se derivan de esta práctica. También presenta diversos ejemplos del espíritu de resistencia que está creciendo entre los consumidores y recoge el análisis y la opinión de economistas, diseñadores e intelectuales que proponen vías alternativas para salvar economía y medio ambiente.

Extraído de: http://medioambienteblog.blogspot.com

domingo, 15 de mayo de 2011

El 5% de los Medios del Estado (II)


Si una revolución quiere cambiar conciencias, transformar la idiosincrasia social del venezolano y promover la creación de un Hombre Nuevo justo, solidario, incorruptible y nacionalista es imprescindible entender que sólo con el cambio del modelo económico socio-productivo no se alcanzará el objetivo. Hay que tener en cuenta que los dueños de los Medios de Producción son, en casi el 100% de los casos, los mismos dueños de los Medios privados de difusión de las ideas y, como tal, difundirán aquellos preceptos y valores que les permitan mantener su posición de dominio, ventaja y supremacía en la estructura social.


En la Venezuela del Siglo XXI abundan medios de comunicación privados que sin ningún tipo de regulación, excepto algunas excepciones, transmiten una programación carente de elementos beneficiosos para el modelo de sociedad socialista que está en incipiente construcción. En Venevisión, por ejemplo, el 37% de la programación lo ocupa el género Ficción (novelas y series), 10% género Informativo o Noticioso, 15% Infantiles (comiquitas gringas), 30% programas de entretenimiento, superficialidades, magazines y cosas que no sirven sino para estimular el consumo, 5% espacios religiosos y 3% programas culturales en el horario más marginal de la TV, de 5 a 6:00 a.m. con “Al Son de Venezuela”. Esto nos brinda una hegemonía total de programación basura. Son prácticamente 24 horas contínuas donde se difunden programas con nombres como “Porque te quiero te mato”, “Primer Impacto”, “Chica suburbana”,“Corazones Extremos”, “La Viuda Joven”, etc. ¿Qué se promueve?: individualismo, consumismo, superficialidad, amarillismo, promiscuidad, violencia, alienación, objetivación de la mujer y demás. Documentales y programación educativa de peso, brilla por su ausencia.

Casi lo mismo pasa en Televen, lo que arroja como resultado que las plantas televisivas privadas que controlan cerca del 60% de audiencia a nivel nacional contaminan diaria y repetidamente las mentes de los televidentes con mensajes para nada socialistas o, siquiera, nacionalistas. Al rededor del 35% de audiencia se enfoca en la programación transmitida vía cable o televisión satelital, que muy poco tiene que ver con Venezuela o la defensa de lo nuestro. El restante 5% le queda a la plataforma mediática televisiva del Estado o del Gobierno Bolivariano como prefiera llamarse. (Estudio “Television in Venezuela: Who dominates the Media” Diciembre 2010, Mark Weisbrot and Tara Ruttenberg. Center for Economic and Policy Research).

Pero y, ¿cómo está compuesta la programación de la principal planta televisiva del Estado Venezolana de Televisión? Veamos: Contragolpe, La Librería Mediática, La Hojilla, Dando y Dando, Cayendo y Corriendo, Dossier, Marcando el Rumbo, La Noticia, De frente, Zurda Conducta, Como Ustedes Pueden Ver, Toda Venezuela y Consexo forman parte de la parrilla del canal. Una programación enfocada mayoritariamente en noticias y contrainformación, con espacios reducidos para el entretenimiento y la educación. He allí el problema.

La Revolución Bolivariana y su estrategia comunicacional no debe caer en la vorágine impuesta por los medios de comunicación privados en el sentido de orientar su acción en contraatacar y desmentir todas las matrices de opinión falsas que de ellos se desprenden. Hay que dar cabida al “ataque” comunicacional por otros flancos, no sólo en los tipos de medios utilizados sino en los mensajes transmitidos. Ya sé que alguno dirá: “pero es que VTV es un medio enfocado en noticias para contrarrestar a Globovisión, no puede entretener ni educar”, pues entonces es necesario reflexionar sobre cómo se entretiene, cómo se educa al Pueblo y a través de qué medios para coadyuvar al surgimiento del Hombre Nuevo.

Como lo expuse an el artículo anterior “El posible 5% de los Medios del Estado (I)”, la guerra asimétrica comunicacional de la Revolución debe proyectar e incrementar su ataque en los flancos de: 2) Difusión de la Gestión de Gobierno y, 3) Educación y Socialización. Flancos que de alguna u otra manera se “funden” con la Contrainformación diaria pero que no presentan elementos de batalla individualmente definidos.La Educación y Socialización, sobre todo, carece de una expresión comunicacional viva y tangente que forme y vaya esculpiendo, día a día, al nuevo ciudadano venezolano. Los medios del Estado no sólo deben informar y contrainformar, claro que no. Tanto o más importante es el Instruir y adoctrinar, sobre todo en un campo de batalla donde el principal terreno a conquistar son las ideas y la mente de la gente.

Ya habrá alguno que se alarme con aquello de “adoctrinar”, pero entiendan que desde el primer momento que le colocamos a nuestros hijos un pañal con figuritas de “Mickey Mouse” o “Winnie The Pooh” estamos formando una conciencia identificada con símbolos del capitalismo mundial. Que bueno serían unos pañales con símbolos infantiles venezolanos, ¿no?

Sobre el cómo materializar la Educación y Socialización socialista comunicacionalmente desarrollaré el próximo artículo “El 5% de los Medios del Estado (III)”.

martes, 10 de mayo de 2011

El posible 5% de los Medios del Estado (I)


A pesar que el Proceso Revolucionario y su líder se posicionan en la mente del Pueblo venezolano por un hecho mediático, aquel 4 de febrero de 1992 con Chávez frente a las cámaras de TV de todo el país, es indudable que en el ámbito comunicacional siguen existiendo debilidades sustanciales que llaman a la reflexión en cuanto a la estrategia comunicacional del Gobierno Bolivariano.

Hay que tomar en cuenta que la audiencia venezolana ha estado largamente expuesta a programación basura. Programas tanto de radio y tv que no dejan nada productivo, no enseñan alguna moraleja y simplemente son producidos con el objetivo comercial de vender productos insertos en los espacios publicitarios. Ante esta realidad, la audiencia mayoritariamente dócil y manipulable sede su capacidad crítica y da cabida a la conformidad y la sumisión. Los usuarios de los medios de comunicación se tornan pasivos y de manera inerte son manipulados como fichas en el tablero del libre mercado que necesita “clientes”. La reflexión y el análisis crítico está de más. La sociedad consumista se proyecta mediáticamente y la sociedad real la asume como verdad, transformándose así en simples marionetas de la mente del “master”.

Ahora bien, surge un proceso de cambio que asume el Poder y se inserta en el campo de batalla mediático controlado por poderes mediáticos ya consolidados. La guerra es frontal con el firme propósito de aniquilar al Régimen y a sus adeptos. La guerra asimétrica comunicacional es evidente al observar una estrategia comunicacional del Estado dispersa, ingénua y a la defensiva contra corporaciones mediáticas enfocadas maqueavelicamente en un objetivo y en pleno ataque. Los mensajes difundidos por los poderes mediáticos son marcados en la mente de muchos venezolanos al igual que el herraje en el ganado. La conspiración mediática es tal que logra materializar la salida momentánea del Régimen y su líder del Poder, para bien del Pueblo sólo fue una salida mediática que, a decir verdad, jamás fue real. Meses después, nuevamente se desató la jauría comunicacional con más de dos meses contínuos de mensajes de guerra a los que el Pueblo, paciente y sabiamente, hizo caso omiso.

Desde entonces, la inversión y reimpulso en la modernización de los medios comunicacionales tanto del Sistema Nacional de Medios Públicos como en el financiamiento y capacitación de Medios Alternativos y Comunitarios ha sido significativa. El problema es que la inversión no es directamente proporcional al posicionamiento mediático en la mente del venezolano. En pocas palabras, la política comunicacional no está siendo efectiva, no está cambiando mentes, no genera nuevos paradigmas ni mucho menos está dando cabida a una nueva Sociedad formada por el Hombre Nuevo.

Los frentes de batalla mediática que ha tenido y debe de afrontar la Revolución son tres primordialmente: 1) la Contrainformación; 2) Difusión de la Gestión de Gobierno y 3) Educación y Socialización. El primero de ellos, la Contrainformación, está ya copado hasta la saciedad con programas y espacios enfocados exclusivamente en desmentir la matriz desinformativa y de opinión de los medios de oposición. El segundo de ellos, difusión de la Gestión de Gobierno, tiene como principal eje las alocuciones del líder del Proceso, Hugo Chávez Frías, y las diferentes estrategias comunicacionales tendientes a mostrar lo que se está haciendo a lo largo y ancho del país. En este punto la mejora de la gestión comunicacional ha sido sustancial, más no suficiente, a raíz de la coyuntura generada por la respuesta a las necesidades latentes del colectivo nacional en materia de: electricidad e inseguridad, además del ataque a la especulación, refugiados por las lluvias y respuesta a víctimas de estafas inmobiliarias. La gran falla acá es la ausencia en difusión al exterior del país dado que no es prioridad en la Estrategia Comunicacional generar materiales en Inglés u otras lenguas foráneas, lo que ayuda notablemente a la campaña mediática de desinformación y satanización sobre Venezuela que hay alrededor del mundo.

Ahora bien, el flanco más débil de la revolución comunicacional lo presenta el tercer frente de batalla, Educación y Socialización, porque es muy poco lo que se ha hecho en la formación del Hombre Nuevo desde el Sistema Nacional de Medios Públicos y, en definitiva, como estrategia comunicacional del Gobierno Bolivariano. Hay un sector enorme de la población que, ante la crisis de credibilidad de los medios de comunicación, prefieren obviar cualquier tipo de programación tendiente a informaciones y noticias de carácter político (por eso es tan bajo el rating del SNMP). Es gente que no se pierde una novela, un programa de humor, población infantil que ve comiquitas importadas con estereotipos ajenos a los del venezolano, en fin, todo ese segmento de la audiencia que sólo busca entretenerse, o distraerse de la cotidianidad. Son los que proporcionan los niveles más altos de rating a la programación más basura que se haya visto u oído en donde repiten y enseñan valores individualistas y mercantilistas, humillan a la mujer estereotipando su condición social al nivel de objeto, lesionan y socavan la identidad nacional, promueven la violencia, la corrupción, la viveza criolla y el “tiramealguismo”, enaltecen el narcotráfico, la promiscuidad y la prostitución, en fin, lo que vemos diariamente en Venevisión y Televen que son las plantas que se llevan la mayor tajada de los usuarios de medios televisivos.

En este ámbito mediático se moldean conciencias, se proyectan estereotipos y parámetros de vida. Éstos mensajes son responsables de la alienación y transculturización de la población. Éstos medios de comunicación bombardean día a día la mente de millones de venezolanos posicionándose como lo correcto, el ejemplo a seguir y el fin último de nuestra existencia. El Hombre Nuevo no existe, solamente pululan consumidores sumisos que no entienden qué es ni qué hace una Revolución Socialista en medio de la vorágine mercantilista de antivalores que aún persiste en Venezuela.